Setenta naciones, junto a las cinco potencias mundiales miembros del Consejo de seguridad de la ONU, se reunieron el pasado 15 de enero en parís, con el fin de relanzar un proceso de paz estancado entre palestinos e israelíes. El resultado fue el previsible: nada nuevo bajo el sol.A dicha cita no fueron invitados los miembros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como tampoco de la entidad sionista. El gobierno francés pretendía que tanto Netanyahu como Abbas se reunieran en París como broche de esta Conferencia, idea imposible de llevar a cabo por la rotunda negativa del Primer Ministro israelí. El objetivo de la Conferencia  era sentar una política de consenso destinada a avanzar en el término de un conflicto que se arrastra  ya por 59 años y que se ha expresado, en lo concreto, en la pérdida territorial de gran parte de la Palestina histórica, la ocupación de los territorios de la Ribera Occidental a partir del año 1967, el cerco a la Franja de Gaza, la política de asentamiento con colonos judíos en el Wests Bank en una cifra que supera ya los 650 mil colonos y el establecimiento de bantustanes  sujetos a la administración civil y militar sionista, que hacen imposible pensar hoy en un Estado Palestino.
Al cumplirse el 28 aniversario de la muerte del Imam Ruhul-lah Al-Musawi Al Jomeini el 3 de junio del año 2017, cuando los musulmanes estamos en el Mes de Ramadán del Año 1438, reflexionamos sobre la vida y obra del dirigente iraní quien guió su patria a la Revolución Islámica con el apoyo del pueblo que estaba cansado de los abusos que mantenía la tiranía del monarca sha Reza Pahlevi.
Después de la reaparición del Imam Mahdi (a.s.), ¿Cuánto tiempo tomará para que se establezca el gobierno de justicia (universal)? ¿Quedará alguna persona pobre u opresora?, si no, entonces ¿significa que ya no habrá más pecado sobre la tierra? ¿Es cierto que será martirizado a manos de una mujer con barba? ¿Cómo ocurrirá este crimen a pesar de haber eliminado la opresión?
El gobierno estadounidense, administrado por el multimillonario Donald Trump está empeñado en violar el Acuerdo Nuclear firmado entre la República Islámica de Irán y el G5+1 y ha utilizado la tribuna de la Asamblea General de las Naciones Unidas para lazar su artillería guerrerista.Una conducta catalizada, principalmente por las presiones del régimen israelí y el lobby sionista, que no sólo se expresa en Estados Unidos, sino también en Francia e Inglaterra. Además de tratar de cumplir parte de las promesas electorales efectuadas por Trump al complejo militar industrial norteamericano y los sectores más reaccionarios de esta sociedad. Ofrendas encaminadas a tratar de seguir perpetuando una hegemonía en Oriente Medio y Asia Central, cuestionada gracias al positivo papel cumplido por Irán y su apoyo a las sociedades de Siria. Palestina, Yemen, Bahrein e Irak junto al Eje de la Resistencia.
Considerando sólo los últimos 16 años, mediante una conducta de depravación evidente, la entidad sionista, encabezada por el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu, ha sido protagonista de una política masiva de asesinatos contra la población palestina, tanto en la Franja de Gaza como en la Ribera Occidental. La suma total de víctimas en la sociedad palestina entre el año 2000 – cuando se inicia la segunda Intifada, en la Franja de Gaza cuando se concretan las autodenominadas: Operación Militar israelí Plomo Fundido, el año 2012 con la Operación Pilar Defensivo y la Operación Margen Protector del año 2014 unido a las agresiones contra los habitantes del West Bank en las ciudades de Al Quds (Jerusalén) Al Jalil (Hebrón) Bayt Lahm  (Belén), Beit Jala,  Ramallah, Tulkarm, Nablus, Ariha – Jericó - entre otras suma, aproximadamente, 13 mil muertos y 40 mil heridos – de los cuales 2.100 muertos son niños - a lo que hay que añadir 25 mil palestinos que han pasado por las cárceles israelíes de los cuales quedan 6 mil tras las rejas, 500 de ellos niños menores de 16 años.
Al cumplirse 5 décadas en este 2017 de esta injusta ocupación israelí en territorio palestino, y además 10 años del bloqueo sobre la Franja de Gaza, la ocupación más larga de la historia moderna y contemporánea de una ocupación militar que convirtió a millones de personas palestinas en refugiadas y que cada día les empuja a una situación peor, se hace necesario hoy más que nunca, que El día Mundial de Al-Quds, día de los derechos del pueblo de Palestina, recobre fuerza y clamor, porque ya se ha convertido en el día del enfrentamiento de los oprimidos contra los opresores.
El Corán es la revelación divina transmitida a Mohammad (Mahoma, 570-632) por el ángel Gabriel a lo largo de veintitrés años (610-632). Es la palabra de Dios para la humanidad.“Ésta es una Escritura bendita que Nosotros hemos hecho descender confirmando lo que ellos tienen en sus manos.”(6:92)
Los acontecimientos que desde hace algo más de una década vienen agitando el mundo árabe e islámico han convertido a éste en motivo de curiosidad periodística e intelectual. La reafirmación de valores religiosos con fines políticos ha motivado que muchas miradas busquen una nueva consideración del proceso de cambio social que allí se está dando. Para explicar este proceso, Occidente suele recurrir a categorías y conceptos sociales que no tienen nada que ver con la realidad de ese mundo, precisamente porque en él las creencias religiosas, que se están reafirmando  sólidamente, se presentan como la única seña de identidad frente a la dominación occidental que hasta hace poco ha sufrido.
Entre el 10 y el 16 de abril de este año 2017, en gran parte del mundo, la sociedad civil, organizaciones políticas e incluso gobiernos están realizando una serie de actividades, conferencias y encuentros en solidaridad con el pueblo palestino bajo el nombre de “Semana Mundial Contra el Apartheid Israelí”.Un ciclo de actividades cuyo objetivo es visibilizar y condenar las violaciones a los derechos humanos contra la sociedad palestina, por parte de Israel. Una palestina que sufre la ocupación de su territorio desde el año 1948. Una semana abierta también a la crítica abierta y lucha contra el sistema de apartheid instalado por la entidad sionista y su ejército de ocupación, tanto en la Ribera Occidental como en la Franja de Gaza. Esto, mediante una política colonial y racista que ha sido condenada en innumerables oportunidades por las propias Naciones Unidas.
No se puede pensar hoy en día en una sociedad mono cultural, mona religiosa, es imposible; pues la religión, las culturas, el mundo es totalmente diverso, existen miles de culturas, miles de costumbres, más bien se debe pensar en que la práctica religiosa sea un factor de integración, ya que como está el mundo, se necesita también la unificación, y no el olvido de Dios.

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